¿Qué capacidades pueden verse afectadas después de un ictus?
Las consecuencias de un ictus son diferentes en cada persona. Algunas presentan principalmente dificultades físicas; otras experimentan cambios cognitivos menos visibles que afectan a su día a día.
Entre las dificultades más habituales se encuentran los problemas para recordar información reciente, mantener la atención, encontrar palabras, organizar tareas o procesar la información con la misma rapidez que antes.
7 ejercicios cognitivos para hacer en casa
Estos ejemplos pueden adaptarse al nivel y al ritmo de cada persona. Lo importante no es completar muchos ejercicios, sino trabajar con regularidad y sin provocar fatiga.
Recordar una lista breve
Escribe tres palabras cotidianas —por ejemplo, “pan”, “llaves” y “camisa”—, léelas en voz alta y pide que se recuerden unos minutos después.
Cuando resulte sencillo, aumenta el número de palabras o el tiempo antes de recordarlas.
Trabaja: memoria inmediata y memoria reciente.
Buscar elementos en una imagen
Utiliza una fotografía con varios objetos. Pide que localice elementos concretos, describa la escena o encuentre diferencias entre dos imágenes similares.
Trabaja: atención visual, percepción y concentración.
Ordenar los pasos de una actividad
Escribe por separado los pasos de una tarea conocida, como preparar un café, y pide que los coloque en el orden correcto.
Trabaja: planificación, razonamiento y secuenciación.
Nombrar objetos cotidianos
Selecciona objetos de la casa y pide que los nombre, explique para qué sirven o diga una palabra relacionada con cada uno.
Si existe afasia u otra dificultad importante de lenguaje, sigue las pautas del profesional de logopedia.
Trabaja: lenguaje, vocabulario y acceso a las palabras.
Clasificar palabras u objetos
Prepara una lista con alimentos, prendas y animales. La persona deberá agrupar cada elemento en su categoría. También podéis clasificar objetos por color, tamaño o utilidad.
Trabaja: razonamiento, atención y categorización.
Continuar una serie
Presenta una secuencia sencilla, como 2, 4, 6, 8, y pregunta qué elemento vendría después. También pueden utilizarse días, meses, colores o figuras.
Trabaja: atención, razonamiento y memoria de trabajo.
Planificar una tarea real
Preparad juntos una lista de la compra: pensad qué hace falta, agrupad los productos por categorías y comprobad si falta alguno.
Relacionar la estimulación con situaciones reales favorece su aplicación en la vida cotidiana.
Trabaja: funciones ejecutivas, memoria y autonomía.
Cómo crear una rutina de estimulación cognitiva
Las sesiones breves y constantes suelen ser más llevaderas que las actividades largas. Ajusta siempre la duración y la dificultad a la situación de la persona.
- Escoge un momento del día con poca fatiga.
- Busca un espacio tranquilo y sin distracciones.
- Presenta una actividad cada vez.
- Explica las instrucciones con claridad.
- Deja tiempo suficiente para responder.
- Introduce descansos cuando aparezca cansancio.
- Registra las actividades y su nivel de dificultad.
La recuperación después de un ictus no siempre es lineal. Que una actividad requiera más esfuerzo un día concreto no significa necesariamente que exista un retroceso.
¿Cómo puede ayudar la familia?
El acompañamiento familiar puede facilitar la continuidad, pero no debería convertirse en una evaluación constante. El objetivo es estimular y apoyar, no presionar.
- Reconoce el esfuerzo, no solo los aciertos.
- Evita responder inmediatamente por la persona.
- Ofrece una pista cuando la actividad se bloquee.
- No compares su evolución con la de otros pacientes.
- Detén el ejercicio si aparece frustración o fatiga.
¿Cuándo hay que consultar a un profesional?
Los ejercicios en casa complementan, pero no sustituyen, la valoración ni el tratamiento profesional.
Consulta con el equipo sanitario si aparecen nuevas dificultades, empeoramiento repentino, desorientación, cambios llamativos de conducta o problemas que afectan a la seguridad.
Ante síntomas repentinos compatibles con un nuevo ictus, llama inmediatamente al 112.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se pueden empezar los ejercicios cognitivos?
Depende del estado de la persona y de las indicaciones de su equipo sanitario. La actividad debe adaptarse a la fase de recuperación y a las dificultades existentes.
¿Cuánto tiempo deben durar?
No existe una duración adecuada para todo el mundo. Conviene comenzar con sesiones breves, observar la fatiga y ajustar el tiempo siguiendo las recomendaciones profesionales.
¿Es posible mejorar la memoria después de un ictus?
Algunas personas recuperan capacidades o aprenden estrategias para compensar sus dificultades. La evolución depende del tipo y gravedad de la lesión, del estado general y de otros factores individuales.
¿Estos ejercicios sustituyen la rehabilitación?
No. Son un apoyo para continuar la estimulación en casa y deben integrarse en las recomendaciones de los profesionales que atienden a la persona.